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Envidia

Envidia. Lo que sentí cuando vi lo hermosa que está Barranquilla fue física envidia. Se notó el trabajo de Alejandro Char. Ni qué decir cuando la 'mazamorra' del Junior quedó campeón y aún mi querido Unión en la B. Los últimos días de 2011 los pasé en "La Arenosa", no así el 31, que deliciosamente la pasé en familia celebrando la boda de un hermano. Y Barranquilla muestra otra cara. Se nota el progreso, en servicios públicos y vías. Fue la impresión que me dio. Santa Marta, lejos de mostrar desarrollo, muestra deterioro de la red vial, de prestación de servicios básicos, de escenarios deportivos y culturales... producto de una inepta alcaldía, que, menos mal, ya acabó... basta... no quiero hacer de esta tribuna una sección de quejadera estéril. Ojalá la nueva administración distrital muestre interés por mejorar nuestra ciudad y enseñe resultados.
T.N.S. Santa Marta, Magdalena, Colombia. 05/01/2012


Nuevo año gregoriano 2012

En estos días de agitación por la culminación de 2011 me queda sólo desearte que no te estanques y que aprendas algo nuevo cada día, así sea que la capital de Costa de Marfil es Yamusukro. Y este pequeño aprendizaje se redimensiona si lo que aprendiste puedes usarlo para volverte competente y productivo, es decir si te sirve para ganarte la vida. Éste año, por ejemplo, me propuse aprender JavaScript o cualquiera de sus populares librerías, además del Modelo Vista Controlador y practicar para mejorar mi bajo nivel de inglés. El resultado fue pobre y desalentador por mi falta de disciplina. Pero bueno, el que llegue el 31 de diciembre a las 12 de la noche no es verdad que se cumpla exactamente el fin de año y que se queme etapa alguna de nuestras vidas. Según Wikipedia, estamos en el año 2554 de los budistas, en el 4648 de los chinos, en el 5771 de los hebreos, en el 1933 de la era Saka hindú, en el 1433 de los musulmanes y apenas en 1873 Japón adoptó oficialmente el calendario gregoriano, que es el usamos actualmente en Occidente y que es inexacto en virtud que un año solar dura (más o menos) 365,242198 = (365 días 5 h 48 m 45,9 s), por lo que se inventaron el año bisiesto para corregir esta fracción, pero cada 3300 años cobra un día y se tendrá que pasar 'por manteca' un año bisiesto. El análisis de lo anterior es riguroso y me dio dolor de cabeza tratar de entenderlo. Ahí va un fragmento del artículo:

"El calendario gregoriano adelanta cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 s c/año), lo que significa que se requiere el ajuste de un día cada 3300 años. Esta diferencia procede del hecho de que la traslación de la Tierra alrededor del Sol no coincide con una cantidad exacta de días de rotación de la Tierra alrededor de su eje. Cuando el centro de la Tierra ha recorrido una vuelta completa en torno al Sol y ha regresado a la misma «posición relativa» en que se encontraba el año anterior, se han completado 365 días y un poco menos de un cuarto de día (0,242189074 para ser más exactos). Para hacer coincidir el año con un número entero de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años. De la regla general del bisiesto cada cuatro años, se exceptuaban los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos. La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: la duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900...), de los que se exceptúan a su vez aquellos que también sean divisibles por 400 (1600, 2000, 2400...). El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que deja una diferencia de 0,000300926 días o 26 segundos al año de error. Este error se acumula hasta llegar a un día cada 3300 años. Sin embargo, intentar crear una regla para corregir este error de un día cada 3300 años es complejo. En tan largo tiempo la Tierra se desacelera en su velocidad de rotación (y también se desacelera el movimiento de traslación) y ello crea una nueva diferencia que es necesario ir corrigiendo. La Luna ejerce un efecto de retraso sobre esta velocidad de giro por la excentricidad creada por las mareas. La disminución de la velocidad de giro creada por esa excentricidad es similar a la que se produce cuando hacemos girar un Frisbee poniéndole un poco de arena mojada en un lado del borde inferior: cuando el platillo se hace girar, su velocidad de giro es mucho menor a la que tiene cuando no existe tal excentricidad. Este efecto todavía se encuentra en análisis y medición por parte del mundo científico y adicionalmente existen otros efectos que complican definir reglas con tal precisión. Este error es solo de una parte por millón. Lo más práctico será que cuando la diferencia sea significativa, es decir, cuando llega a ser de un día se declare que el próximo año bisiesto no se celebre. De todas maneras, quedan casi dos mil años de análisis y discusión antes de necesitar este ajuste. Véase año para una descripción un poco más profunda. Otro problema distinto, como ya se ha señalado, es la disminución de la velocidad de rotación terrestre (y también de la traslación terrestre), la cual se puede medir con gran precisión con un reloj atómico. Es un problema distinto porque no tiene que ver nada con el cálculo del calendario y, por lo tanto, con los ajustes que se le tengan que hacer al calendario. Más bien es al contrario: es el reloj atómico el que tiene que ajustarse a los movimientos de la Tierra, es decir, a la duración del día solar y del año terrestre. El reloj atómico mide un tiempo uniforme que, por lo tanto, no existe en la naturaleza, donde los movimientos del mundo físico son uniformemente variados."; Fuente: (http://es.wikipedia.org/wiki/Calendario_gregoriano)

La verdad no entendí mucho, y como esta información no me hará ganar dinero, por lo menos en el corto plazo, no le invierto más tiempo. En todo caso, y para no pasar por petulante o subversivo ahí va mis deseo para el nuevo año gregoriano: ¡SÉ FELIZ Y DISFRUTA MÁS DE Y CON LOS TUYOS!

T.N.D. Santa Marta, Magdalena, Colombia. 22/12/2012



Origen de Los Bancoss

Cualquier parecido con la realidad...

 

 


 El que no llora, no mama

 

Parece cumplirse el conocido refrán. Luego que perdí la decencia en una IPS contratada por Saludcoop para servicios de radio imágenes diagnósticas por la falta de atención a mi vieja (ver Apunte anterior), resolví no exponer el caso ni ante la EPS ni ante la súper, por sospecha que de hacerlo sólo quedaría para las estadísticas y que no resolverían la situación. Esa misma tarde en un rato de ocio decidí “probar suerte”, entré al sitio web de Saludcoop y por atención al usuario expuse el tema. A las dos horas del  send mi mamá recibió llamada de Saludcoop Bogotá, que ya había indagado acerca del caso en la propia IPS. Pidieron disculpas por el agravio y resolvieron enviar a la vieja Sinu a que se hiciera la resonancia a la Clínica Mar Caribe. Se resolvió la situación.

Pero quedan varias inquietudes a modo de moraleja:

1)      Parece ser que las organizaciones y compañías que “tercerizan“ sus servicios pierden el control de las atenciones a sus clientes (afiliados, pacientes, como quiera llamárseles).

2)      Las vías de hecho parecen ser el camino para la resolución de conflictos generados en la prestación de servicios de salud: quejas, querellas, tutelas.

3)      El que no llora, no mama.

Tédder, Santa Marta, Magdalena, Col. 29-12-2010


Si, soy Iguazo.

 

Iguazo, según Bogowiki, es “Expresión despectiva popularizada a finales de los 90 para describir una persona que se deja llevar demasiado por la cultura popular”. Y precisamente la acuñó Carlos Vives y su combo de El Siguiente programa, para describir al “chibchombiano” (colombiano) raso.

Desde hace más de una década que me volví adicto de los comentarios ácidos de sus creadores y de los acontecimientos que envolvían a sus muñequitos mientras estuvo al aire por tres temporadas, hasta el punto que, desde entonces, me empeñé en evitar cualquier circunstancia que me hiciera parecer un “Iguazo”.

Creí  que 11 años de educación básica y media, que 5 años de estudios universitarios habían borrado cualquier traza de genes “iguazos” en mí. Lo creí superado, pero no. Hoy 27 de diciembre perdí la paciencia al enterarme que por segunda vez aplazaron un estudio radiológico a mi madre (la vieja Sinulfa) en RADIOIMÁGENES RADIOLOGOS ASOCIADOS, exámenes ordenados por un especialista de SALUDCOOP, de donde es afiliada como beneficiaria. La primera vez fue el pasado 24 de diciembre a las 12.30, cuando al ingresar al centro de atención nos llevamos la sorpresa que la atención se había suspendido sin previo aviso por las fiestas navideñas. Dije OK, no pasó nada, es Navidad. La reprogramaron para hoy 27 a la misma hora. Otra vez la acompañé. La recepcionista, muy hermosa, con voz y  sonrisa fingida nos dijo: “No le podemos hacer el examen, porque el aparato está dañado”. Perdí el control. Me exalté. Alcé la voz. Cuando respiré pa’ coger aire, la dependiente sólo atinó a decir que habían avisado, que el teléfono no lo cogieron. Tamaña mentira. Ni siquiera tenían el teléfono registrado. Mi mamá rara vez sale de casa. Nunca deja de coger el teléfono. Simplemente mintieron. Otro empleado me dijo que si quería ver la máquina, que no era mentira. Me aceleré otra vez. No tenía que convencerme con nada. Fue otra forma de insulto. No conozco esos aparatos, ni los quiero conocer. No sé si sirven o si dejan de servir. Aceptaron sus culpas. Mamá me calmó y me dijo amablemente que ella seguía con el trámite. Los usuarios que estaban allí sólo murmuraban mansamente. Las pulsaciones volvieron a su normalidad. No quise mirarle la cara a la secretaria. Sospeché que le habían dicho a mi mamá que apenas arreglaran el aparato le avisaban, o en el peor de los casos estuviera llamando, pa’ ver cuando la citaban otra vez. Atiné. Debe ser la malicia indígena que llaman, por lo iguazo que sigo siendo.

Me parece inaudito que en pleno auge de las tecnologías de la información se estén presentando estas ‘desinformaciones’ y sobre en todo en EPS/IPS privadas, donde uno supone se presentan los mejores servicios, tras de eso con copagos exageradamente altos. Cuando el paciente (cliente, diría yo) deja de ir a una cita lo multan. Cuando ellos fallan quieren arreglar las cosas con un “lo siento…”, “qué pena…”, “lamentamos informarle…”. ¿Quién paga los gastos de transporte?, ¿Quién paga el tiempo perdido, las diligencias dejadas de hacer o aplazadas? Sin mencionar que la falta de oportunidad en la atención en salud puede acarrear problemas irreversibles. Son vidas humanas.

Quise meterme al sitio Web de Saludcoop y de la Súperintendencia de Salud para exponer el caso. No vale la pena.

Tédder Niño Drago. Santa Marta, 27-12-2010

 



Claudia Elena Vásquez: Reina entre las Reinas


Imagínela de bata de laboratorio y botas. No es un disfraz. Así llega a trabajar todos los días al laboratorio en el que se producen los aromas de la compañía de la que es gerente técnica de aplicación de perfumes. Y los operarios, en medio del tedio laboral, empiezan a creer que es un espejismo. No puede ser ella, la famosa ex reina nacional. La misma beldad que todos hemos visto en la propaganda de Agua Cristal, en pleno horario triple A, y que nos deja sin aliento cada vez que por su cuerpo escultural se deslizan gotas y el dorado del desierto de La Guajira se une a los rayos que irradia su pelo. Tan pronto comprueban los operarios que sus sentidos no los engañan, todos se le lanzan a pedirle un autógrafo, la prueba de que esta mujer celestial estuvo allí. Ella es así. Sencilla y sin artificios. No se las da de artista ni de estrella. Ha desfilado desde los 13 años y se podría haber dedicado por completo a vivir de su belleza, pero prefirió sacar adelante su carrera como ingeniera química en la Universidad de los Andes y seguir ese gusto que tiene por las matemáticas, la física y la química. Bonita, inteligente y de buen gusto: la priva el vallenato, sobre todo, claro, el de Carlos Vives, su marido, encargado de acompañar estas fotos de Carlos Gaviria con un cuento original suyo, repleto de esa historia que tanto lo apasiona. Fotos de Claudia Elena y texto de Carlos Vives. Para qué más.

* * * LA PERLA DE LA AMÉRICA
Por Carlos Vives

"Vengo a contarles lo que he vivido, a contarles de mi aventura, de mi gran descubrimiento y no con esto pretendo que se me llame adelantado o gobernador, solo quiero que me escuchen y aunque vengo cansado de tanta correría, por algo de comida, agua fresca y una hamaca, estoy dispuesto a contarles lo que vi en la Provincia de Santa Marta, más exactamente en el que llaman "Cerro de Tayrona". Es una mañana calurosa de algún día del mes de enero de 1528, me encuentro recostado a uno de los barriles almacenados a la intemperie, junto a otras mercancías en los ancones, en la bahía de Santa Marta. Por algunos momentos la brisa me obliga a protegerme detrás de la carga apilada, la arena de la playa sube hasta las faldas de la Montaña. Soy un soldado de la Corona y estoy bajo las ordenes del capitán Antonio Ponce de Castro, acompañamos en patrullaje por la bahía a nuestro gobernador, Rodrigo Álvarez Palomino, no, ¡no se extrañen si lo llamo gobernador! Ya sé que la audiencia de Santo Domingo ha enviado para su reemplazo a Pedro de Badillo y a su teniente capitán don Pedro de Heredia, pero déjenme contarles algo, el día que Bastidas sale hacia Santiago de Cuba, herido de muerte, señala al capitán Palomino como el hombre para sucederlo, pone en sus manos sus últimas esperanzas, él sabía que no había formado parte de la conspiración de Villafuerte como ninguno de nosotros, sépanlo bien. Villafuerte envidiaba al capitán Palomino, no soportaba su lealtad, su valor y su caballerosidad en la batalla. ¿Y los indios? Fíjense ustedes, una de las piezas de oro más grandes y valiosas que capturamos a los Tayronas fue una efigie del mismísimo capitán Palomino montado en su caballo, era el hombre que necesitábamos para sobrevivir en estas tierras. No solo me influenció su temeridad, también sus palabras, esa mañana de patrullaje en la bahía cuando el sol comenzaba a hacer mella en mi ánimo y cuando estoy a punto de quedar vencido por el sueño, una patada en el trasero me hace poner de inmediato de pie y en atención, nos acercamos al gobernador, quien mira detenidamente la entrada a puerto de una embarcación; la nao forma parte de la expedición de Francisco Pizarro, que meses atrás había salido de Santa Marta. La nave fondea muy cerca de la playa, Palomino saluda con su mano a la tripulación y se sorprende al ver que por una de las barandas de la proa se asoman dos ovejas gigantes de ojos profundos y grandes pestañas que atónitas se le quedan mirando; venían de la tierra de los incas y de allá parecía venir la voz fuerte de El Dorado. Palomino repitió muchas veces que le gustaría encontrar ese valle de donde Pizarro había traído esas ovejas y que seguramente el conquistador de los incas se llevaría la gloria de encontrar el tesoro. Un valle en donde había peñones y guijarros de oro y cuya fama trascendía a todos los rincones de Europa. Sus palabras nunca me abandonaron, mis sueños viajaron a lugares desconocidos, sentí la calentura de la fiebre por El Dorado y ya no me iba a detener ante nada. Llegaban noticias alentadoras de Castilla del Oro que hablaban de la pacificación de gran parte del territorio, pero el gran Cerro de Tayrona seguía siendo un misterio, nadie se atrevía a internarse ni tan siquiera un poco por el miedo a ser emboscado por los Tayronas o los bárbaros Chimilas y recibir una temible guasavara de flechas o un linchamiento a macanazo limpio, pero Palomino decide marchar sobre los Bondas. Esperamos la noche para sorprender a Pocigüeyca, es una noche oscura de luna nueva, la ciudad está construida en la parte alta de una meseta a la que se puede llegar por escaleras de piedra; cometemos el error de prender antorchas, al hacernos blanco fácil para los afamados flecheros Tayronas, y así fue: una flecha atraviesa mi mano izquierda y de todos los rincones aparecen guerreros, pintadas sus caras de gestos hostiles, gritan y muestran amenazantes sus macanas, nos obligan a salir a la llanura donde Palomino espera poner en práctica la segunda parte de su estrategia; cuando los Bondas aún nos persiguen, Palomino y sus jinetes cargan contra las huestes Tayronas, logran dispersarlas y dar de baja a muchos, pero el gran Cerro de Tayrona seguía inconquistable. Regresamos a Santa Marta, me ocupo en curar mis heridas y buscar la manera de unirme a alguna expedición que salga en búsqueda de El Dorado. Mi oportunidad llegaría muy pronto, el 28 de febrero de 1529. Nombrado por Su Majestad, arriba en la bahía de Santa Marta el gobernador García de Lerma y entonces Palomino dedica todo su tiempo a la guerra, prepara la que sería su última expedición para pacificar a los Tayronas. Ya no lo acompañaré, Santa Marta es ahora para mí lo que es para Pizarro, Quesada y otros: "la puerta para el Perú". Creo escuchar la voz de El Dorado hacia Calamarí, me enlisto en la expedición de don Pedro de Heredia para la conquista de dicha Provincia, participo en batallas contra los coronados de Barú, los caribes y los turbacos, conocí en Gaira a la india Catalina, compañera y mejor informante del adelantado. Vuelvo a escuchar la voz del tesoro todavía más fuerte en la provincia de Vélez; se hablaba de un país donde todo es de oro, pueblos de oro, armas de oro, piedras de oro, de oro también la arena de los ríos. El nuevo gobernador Gerónimo Lebrón de Quiñones envía por mar al capitán Alonso Martín, ciento ochenta hombres y seis bergantines guiados por las canoas de los caciques Malebú y Melo, él y cuarenta hombres vamos por tierra por la ruta de Opón. De allí, junto a Gonzalo Jiménez de Quesada creo oír la voz de El Dorado en los Moscas y en el reino de Bacatá: me dicen de un rey o príncipe que todos los días se baña en polvo de oro, que se lo pega al cuerpo gracias a un ungüento y que a la noche se lava en una laguna sagrada apareciendo al día siguiente como nuevo sol. En ese reino, como si lo hubiesen acordado, se encuentran los conquistadores Quesada, Belalcázar y Federmán. A la voz de El Dorado fuimos a la conquista de Sugamuxi y El Templo del Sol y no lo encontramos, seguimos a Quito, luego a Venezuela. En Coro me uno a los capitanes Luis Anaya y un tal Francisco de qué sé yo, y no conocí horror igual al desprecio que sentía Alfinger, un expedicionario alemán al servicio de Su Majestad, por los naturales; para él no valían ni siquiera para venderlos como esclavos. Fue tan grande la masacre de los pueblos de Maracaibo, que la sangre teñía las aguas del lago. En dirección del poniente por la región de Cúpica, regreso de nuevo a la provincia de Santa Marta, descanso a orillas del río De Las Perlas que ahora llaman De La Hacha. Ya no sé cuánto tiempo ha pasado, cuántos ríos, cuántas montañas he salvado, solo sé que lo poco que había conseguido peleando contra los indios, a su vez me lo han quitado los extranjeros franceses e ingleses. Me siento enfermo y muy cansado, por las serranías de Nondo y Neguange vengo dejando regadas mis esperanzas, mis fuerzas, mi vida. Paso al pueblo de Chairama, vía de Bondigua, todo es desolación, cruzo ya no sé qué río de frondoso bosque, salgo a la explanada de una playa, no logro identificar el lugar, a lo lejos alcanzo a divisar destellos de una luz plateada, como si el sol jugara caprichosamente sobre una superficie de nácar, nunca mis ojos habían visto brillo igual, seguramente otro espejismo dorado. No sé de dónde saco fuerzas y decido acercarme, creo que estoy muy enfermo y sufro delirios, debe ser la fiebre, me acerco más, veo nuevamente los destellos, ahora me ciegan, oigo voces, gentes, sonidos que no conozco. Alguien que grita como impartiendo órdenes, no reconozco la lengua, todos visten de manera muy extraña, hay unos que hablan solos a través de pequeños artefactos de metal, otros llegan en carrozas también de metal jaladas por nadie, hay varios alrededor de algo que no veo claramente. El capitán debe ser ese que tiene al cuello colgado una especie de catalejo que usa para mirar de cerca, me acerco al grupo, todos me miran, el capitán me abre paso y la descubro, la veo, la veo allí acostada, es una princesa, su cabellera es de oro puro, su mirada es profunda como las bahías de aquí, sus ojos puedo imaginar que son de miel, no vi perlas en el Río de la Hacha más finas que sus dientes ni había conocido la confianza que me dio su sonrisa. No viste como los otros, se viste como la tierra, como las hojas secas, como las frutas, como las flores. Luce con el icaco, las uvas de playa, el hayo y huele a mamey y a palosanto, es blanca como la arena de estas playas, playas que bendijeron nuestros pies y odiaron nuestros corazones, muestra su cuerpo con orgullo, con sonrisas, es fuerte como la resina y el palo de Brasil. Todos la rodeamos como adorándola. Cuando el capitán la vuelve a mirar con su extraño catalejo, irrumpen de su mirada nuevamente los destellos, son muchos y estoy extasiado, luego el capitán da una orden y se aleja, lo siguen sus soldados, la princesa se levanta, no puedo sostener su mirada, me habla, comienza a imitar mi acento con dulzura, habla el español, me pregunta de dónde vengo y por qué estoy vestido así, toda la corte de la princesa se ríe y se burla de mí, me toma del brazo y me aparta de su trono. Lo que parece ser un servidor de confianza refresca su piel con polvos finos y perfumados, no para de reír, me habla de Nutibara, del Reino de Urabá y Golfo Dulce que en otros tiempos formó parte de esta Provincia, ya no puedo dejar de mirarla, ya lo entiendo todo, ya entiendo por qué nadie encontró El Dorado. Por todas partes lo buscaron menos en donde estaba, salimos tras la sombra y olvidamos el cuerpo, entonces levanto la mirada y lo vuelvo a ver, es el Cerro de Tayrona, entre la Sierra Nevada y la tierra de los chimilas. Las nuevas voces nos hicieron olvidar la primera, aquella que salió de aquí, la que hablaba de la perla más hermosa, "La Perla de la América".

* * * Homenaje a la Perla de América, ciudad de Santa Marta en sus 480 años. SoHo, Claudia Elena Vásquez y Carlos Vives. Historia de ficción inspirada en la obra La Perla de la América, Provincia de Santa Marta, del padre Antonio Julián, S.J., en la afamada Historia de la Provincia de Santa Marta del historiador Ernesto Restrepo Tirado y en el libro Bastidas del profesor Arturo Bermúdez. Adaptado de:
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Hasta en las mejores casas sucede...
(07-12-2010)



Ya me había pasado (y mucho), que tratando de acceder a mi cuenta de hotmail se quedaba en suspenso el navegador, para luego salir el mesaje que lo sentían mucho, que lo vuelva a intentar, etc. Pero quedé pasmado hace unos minutos cuando por primera vez (en 4 años), no pude revisar mi bandeja de entrada en mi cuenta de gmail, que se precia de ser la mejor plataforma para correos abiertos (gratuitos), con las mejores implementaciones ajax, html5 y demás tecnologías de punta de ambientes web. Bueno, hasta en las mejores casas sucede. Mientras... espero hasta que los muchachos de Mountain View hagan lo propio ;-)



Hace mucho tiempo que no escribo una nota por este medio -ni por algún otro- y me anima a hacerlo un tema que me da vueltas en la cabeza hace rato, pero que por aquello de la procrastinación había venido aplazando: ¿por qué nunca hacemos las preguntas que son?

(Nov-2010)

Al estar en una democracia tenemos la facilidad de expresar nuestras ideas, independientemente de si incomodan a alguien. Fue precisamente lo que me indicó un amigo de parranda el domingo pasado, al expresarme su inconformidad con Diomedes Díaz por que no le ha hecho la iglesia que le prometió a la Virgen del Carmen si lo paraba de la silla de ruedas -hace muchos años-. Para mi amigo ese tema era, y es, muy trascendental, afirmó que esa falta de palabra le iba a salir cara tarde o temprano al famoso cantautor vallenato, como si la susodicha virgencita estuviera pendiente de la tarjeta de cancelación de deudas, al mejor estilo de los “pagodiarios” que pululan en los barrios de Santa Marta. Hasta ahí todo ok. Lo que me llamó la atención fue lo que agregó después, quizás invadido por la brillantez y lucidez que entre veces nos hacen aflorar las bebidas alcohólicas: "¡¡¡y no hay un hijueputa periodista que lo coja fuera de base y le pregunte el por qué aún no le ha hecho a la Virgen la Iglesia en el Valle!!!"

Particularmente creo que esa pregunta sería demoledora para Diomedes.

Pero creo que sería un desperdicio de talento hacerle una pregunta que raya en el aspecto de su vida privada, pudiéndole preguntar, en este caso, a Diomedes, temas relacionados con su nueva producción o con el Grammy vallenato, ¿qué se yo?. Pero transfiriendo esa agudeza de captar hechos irregulares a un plano más doméstico, me pica la lengua para preguntar cosas como:

1. ¿Por qué ninguna administración ha tenido el liderazgo de terminar la Avenida del Río? Desde que tengo uso de razón siempre he visto cómo se estrella la importante vía contra un muro que le indica a la ciudadanía de un modo descarado que más importan los intereses particulares que el bienestar general (a la altura de  la carrera 5a). Creo entender que los ricos y multimillonarios que residen en ese sector han torpedeado cualquier intento de culminación de la obra para que se les quite su pedazo de patio, donde imagino que tendrán parqueadas sus camionetas, sus kioscos domingueros y, por supuesto, sus piscinas. Nadie pregunta. Nadie responde.

2.  ¿Por qué ninguna administración ha tenido el liderazgo de terminar la Calle 30? La calle 30 es la más importante vía del sur de Santa Marta. A diario vemos cómo se registran accidentes de tránsito en esa arteria en una ensaladilla de imprudencias y por la estrechez de la vía desde el final del doble carril en el semáforo de El pando, hasta que muere esta calle en la carrera 3, cuando choca con el Batallón Córdova. Desde hace años esta obra está paralizada. Nadie pregunta. Nadie responde.

3. ¿Por qué la vía alterna es de dos vías a un solo carril, cuando los planos originales estaban diseñados para dos vías de dos carriles? Trabajando para una empresa cartagenera hace más de diez años tuve la oportunidad de observar los diseños originales para desencantarme tiempo después al ver que el asfalto sólo tenía dos carriles y no cuatro. Y sin justificación alguna. Es una obra que merecía los dos carriles dobles por el volumen de tráfico que maneja. Seguro la ampliación la están dejando para otro jugoso contrato.

4. ¿Por qué un barrio tan popular y con tanta tradición futbolera como Manzanares no tiene cancha de fútbol? Yo tengo la respuesta: Porque el ejército se apropió en diciembre de 2009 de la cancha de fútbol con el pretexto de hacerle mejoras. Enmallaron totalmente el escenario, tiraron una cadena con candado en la puerta principal que le hicieron y pusieron tres centinelas armados las 24 horas del día. Hoy la maleza se tragó la cancha. Se logran ver los horizontales de las porterías donde algún día marqué goles. No tantos, pero marqué. Nadie pregunta. Nadie responde. Y lo peor, nadie juega fútbol.

5. ¿Por qué se acabaron los escenarios deportivos? La tengo: Por ineptitud de las autoridades, por corrupción, por complicidad de nosotros, por nuestro silencio, por el silencio de la prensa. El Estadio Eduardo Santos es un potrero, la Piscina Olímpica se está cayendo a pedazos, el Polideportivo es un hueco de atracadores con CAI  incorporado, el estadio de béisbol Rafael Hernández Pardo da vergüenza...

Ya casi es media noche. Hasta aquí me dio el coraje para hacer las preguntas que son. Quizás de necesite de un par de tragos o de otra tertulia con mi amigo admirador de Diomedes, que ya sé qué le preguntaría si él lo tuviese al frente... si es que antes no se muere de la emoción y terminan cantando juntos al compás de un acordeón y se olvida de preguntarle maricadas.

Tédder. Santa Marta, 21-10-2010

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♣ (15-07-2010) Les dejo como primer apunte, mi primera y única entrada a mi primer y único blog hasta la fecha, que colgué en: tedder.tk el 16-06-2010, un blog que sin pena ni gloria, sólo lo creé y ya, y que no superó la docena de visitas y cero comentarios :-$

¡Hola, Mundo!

"Aun recuerdo mi primer programa. Lo hice en Pascal. En una máquina Windows 98. En la clase de Lógica de Programación. La profesora María del Pilar (muy querida ella), nos puso a transcribir esas pequeñas líneas de código que milagrosamente arrojaron en la consola un pequeño pero diciente: "¡Hola Mundo!". En segundo semestre, en clase de Lenguaje C, el profesor Samuel Prieto, que tenía un sentido más social e histórico de la ingeniería de sistemas, nos explicó (en C, naturalmente) y con tí librerías, el origen del programa "¡Hello World!"... recuerdo nos dijo (y así era), que lo popularizó el autor del Lenguaje C, Dennis Ritchie, como el primer programa que compiló de ese lenguaje en Laboratorios AT&T. Diez años después lo pongo como título de primer Blog, en honor a todos esos genios de la programación que hacen que hoy tengamos a la informática como un miembro más de nuestros hogares, como alguna vez lo fue televisor, el teléfono, el carro y tal vez, la bicicleta... todo para hacernos la vida más fácil y productiva. Y entre otras cosas, de qué podría escribir... ¿de la segunda vuelta electoral? No. Eso lo dejo para el facebook. ¿De computadores? Bueno, creo que toco el tema. Me estaba enfrentando al campo de texto en blanco y me pareció lo más justo recordar a mis primeros profesores, justo después de siete años que había abandonado los senderos de la programación y estoy empezando a hacer cositas en asp.net. Hasta pronto."
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